Los tímidos girasoles 🌻.

La tristeza nos ciega como un eclipse, y es esa luna, o incluso ese sol con su brillo total que no nos deja ver con claridad, porque aunque haya algo hermoso de por medio, siempre está ese obstáculo que nos opaca todo.

Pero en algún momento, el eclipse acaba y puede que quede oscuro, pero la luna no deja de brillar e ilumina todo eso que ni la luz más grande puede hacer, esa luz que hace especial a cualquiera.

La luna baila y baila, y los girasoles lo contemplan, escondiéndose por ser tan tímidos. Sin embargo aman más al sol, y crecen y crecen con él.

Siempre tenemos a alguien, tenemos la luna y el sol; nunca estamos solos.