El sol nunca termina de brillar…

Las flores crecen como la vida que se vuelve soñadora desde hace tiempo.

No puedo formular preguntas; puedo dar besos.

El sol nunca termina de brillar, por lo tanto la luna y las estrellas se agradecen.

La tierra se moja y se deshace, sin embargo cumplido sus sueños.

Las lágrimas caen como la cascada más grande del mundo cuando llueve.

¿Qué me espera a mí si me doy por vencida?