Y al final pensé: ¿para qué?

Quise escribir algo; no tuve ni idea qué. Pensaba en tomar mi pluma, arrancar una hoja de papel y dejar que las palabras fluyeran como tal río desembocando al mar, pero todo era un frío invernal.

Traté de leer los pensamientos de las personas; en los libro intenté descifrar lo que la autora escribió y que al final borró, como quien dice adiós a su peor miedo.

Dibujé una flor; en un cuaderno pinté mis llantos, pero todo lo que hice fue mostrar la cara de la moneda oculta.

Tomé café; ingerí toda bebida que me hacía sentir viva, como quien añora los colores de primavera en pleno otoño.

Y al final pensé ”¿para qué? ¿Para qué si nadie me escucha?”, fue ahí cuando me di cuenta que la soledad siempre estará, solo se tiene que aprender a manejar para no entrar en un agujero oscuro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s